Hay atardeceres espectaculares desde las playas de Ibiza, Menorca… pero hay que reconocer que los atardeceres son bonitos desde muchos lugares.
Este verano en Galicia también acudíamos todas las noches hasta la playa de la Lanzada a ver ese mágico momento. Incluso, un día, pudimos ver el atardecer sentados en un banco frente al mar.
Aunque las fotos son un recuerdo precioso, no siempre se llegan a apreciar los mismos colores que se ven en directo.
Otro de los lugares que nos encanta es el atardecer en Yésero, nuestra segunda residencia. Al ser un pueblo tan alto se alarga bastante la hora del atardecer y hace que, en ese momento, se vean unos bonitos colores en el cielo.
El color característico del atardecer es el color naranja. El motivo del color anaranjado es debido a que, al encontrarse próximo al horizonte, la luz emitida por el sol debe recorrer una mayor cantidad de atmósfera, cuyas partículas dispersan más los colores azules y violetas, dejando solamente luz rojiza que, a su vez puede ser reflejada en el mar.
Además, en verano, cuando llega este momento baja el calor al esconderse el sol, lo que lo convierte en un momento muy agradable para estar tranquilamente contemplándolos en la calle.
“Todos los atardeceres son una oportunidad para comenzar de nuevo.”
