Siempre que pasamos por Piedrafita de Jaca, nos llama la atención una máquina antigua que está colocada a la entrada del pueblo.
Hace unos días decidimos parar a verla de cerca, y descubrimos que era una trilladora. También, aprovechamos para disfrutar de las preciosas vistas de las montañas de Panticosa y Hoz de Jaca.
La trilladora de Chirosé, como se la conoce popularmente, ha recobrado la vida en Piedrafita de Jaca. “Tras rehabilitarla, el Ayuntamiento la colocó, en el 2021, a la entrada de la localidad, como símbolo distintivo, ya que se trata de una herramienta característica de la economía tradicional pirenaica y vital para la agricultura de subsistencia que se realizaba en estos valles. Por otra parte, la Comarca Alto Gállego, instaló un panel informativo que explica su origen e importancia, para que vecinos y visitantes conozcan el papel que esta máquina jugó en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX”.
En la década de los 40, alguna familia ya innovó estas labores con la incorporación de un trillo de rodillos y una aventadora manual, pero el avance importante en la mecanización llegó con la incorporación de la trilladora en la década de los 50, máquina que aunaba todas las funciones, al funcionar con motor eléctrico.
En el caso de Piedrafita fue adquirida por el Ayuntamiento para uso comunal.
La trilladora de Chirosé representa un modo de vida ya desaparecido. El cartel informativo, con texto de Pedro Del Cacho Orduna, señala que «la economía tradicional pirenaica estaba basada en dos pilares, la ganadería, como actividad principal, y una agricultura de subsistencia, que en parte se dedicaba a la producción de cereales a pequeña escala, cebada (hordio), trigo, centeno y avena, que eran trillados en la era, para separar la paja del grano, mediante caballerías (los machos) y un apero, el trillo».
Como pone en el panel informativo: “A principio de los 70, con la construcción del pantano de Búbal, la desaparición de Búbal y Saqués y la fuerte emigración de Piedrafita, se fueron relegando muchas actividades y usos de la vida tradicional hasta su total extinción entre ellas la de la trilla y por ende nuestra trilladora, pasando a la jubilación forzosa aunque en un magnífico estado.”
Una buena muestra de nuestra historia.
